Archive for August, 2009
Dick indica cómo rodar la película

PKDS Newsletter 18, Agosto de 1988
Buscando siempre se encuentra algo, es evidente. Esta vez he localizado una información muy interesante. Se trata de un boletín publicado por la Philip K Dick Society en 1988. Un ejemplar difícil de encontrar (el resto de los boletines son igualmente raros de encontrar). Mi interés por este número en particular era el artículo de portada. Este boletín apenas cuenta con 16 páginas, escritas con máquina de escribir o similar, y grapadas en un lateral. Es decir, más bien parece un fanzine que otra cosa.

Aún así, como digo el interés reside en este artículo, titulado “PKD’s Blade Runner: 1968 notes on how to film Do Androids Dream of Electric Sheep?“, o lo que es lo mismo, anotaciones de 1968 sobre cómo filmar la novela ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?. Lo que más me llama la atención es que sea un texto escrito por Philip K Dick en 1968, es decir, 14 años antes de que Blade Runner viera la luz como película. El texto procede de una carta enviada por el propio Dick a Bertram Berman (y me pregunto si esa carta está en alguno de los volúmenes de sus Cartas Seleccionadas, dato que deberé verificar en breve). En dicha carta, Dick expone una serie de puntos a tener en cuenta en el caso hipotético de que la novela se lleve al celuloide. Desmenuza la trama en puntos cruciales para él, ofrece sacrificar otros sin ningún prejuicio, y se permite indicar cómo debería filmarse ésta o aquella escena, e incluso qué actores serían adecuados para los papeles principales. Curiosa esta última parte, ya que sus sugerencias se basan en los actores de 1968, naturalmente, y sorprenden un tanto.
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Final Cut Black Edition

De vez en cuando vale la pena hacerse una edición custom. Si, es decir, a medida. Y tras ver los resultados conseguidos con otras películas, como por ejemplo Matrix, con un sencillo pero muy decente maletín de aluminio negro, decidí que era hora de hacer algo con Blade Runner.
Se sumaron varios elementos. Por un lado, la colaboración de Cuernavilla (gracias Alex!) aportando la idea original del maletín, y el mismo maletín en sí. La espuma precortada en su interior facilitaba mucho las cosas. El uso original era para el pack de Matrix Trilogy y unas bonitas gafas RayBan tipo Neo. La cuestión era si algún pack de Blade Runner encajaría.

Pues, sí. El pack de 5 discos en edición cartón, imitando la lata marrón, procedente de Finlandia daría el pego. Por ahora es el único que tengo en este formato. Para probar era justo la medida.
El segundo componente y colaborador fue el conjunto de evidencias de Leon, un prop creado por Fred Balnchard, y que aportó desinteresadamente al proyecto. Consiste en dos bolsitas con cierre de tipo zip, en las que se encuentran varias tarjetas de visita, la llave del apartamento de Leon, tickets, etc. Un conjunto único y muy trabajado.

Faltaba llenar la tapa del maletín con algo. En el uso original era una fotografía de Matrix, con la edición y numeración. Ahí intervine yo. Con una de las imágenes de la película hice un diseño sencillo para salir del paso. Numerado (ja, ¡sólo hay uno!) y con publicidad de los esponsors, una vez plastificado y recortado a la medida, perfecto. Encaja a la perfección.

¡Y así es como se construye una edición Final Cut Black Edition! Si quieres una, hazte con un maletín de estas características, corta la espuma interior (o si no tiene, puedes conseguirla en algún almacén de materiales de bricolaje -Leroy Merlin, Servicio Estación, AKI, etc.-) y coloca dentro lo que te apetezca. La imagen, no tiene secreto. La película, hazte con una edición de cartón. Y el prop o extra, puedes usar lo que quieras. Desde las figuras de papel de Gaff hasta un juego completo de cerillas del bar de Taffy junto a un cenicero de Bryant (quizás no quepa) o unos vasos de chupito de Deckard. El espacio no es muy amplio, pero da bastante juego.
Bibliografía completa

La bibliografía de Philip K Dick es algo así como extensa, como mínimo. Buscar sus relatos, novelas, ensayos, biografías, etc. no es tarea fácil. Hay centenares de títulos que localizar. Desde sus obras hasta sus cartas personales pasando por adaptaciones cinematográficas, guiones, historias ilustradas, etc. Así pues, el libro que presento es de una ayuda inestimable.

PKD, A Philip K Dick bibliography, publicado en 1981, justo un año antes de Blade Runner, contiene una profusa selección de sus libros incluyendo las portadas de varios de ellos. Gran ayuda para la identificación de algunas de las ediciones más interesantes y más antiguas. Desde el 81 hasta hoy se han publicado otros tantos centenares en nuevas ediciones, por supuesto, pero es en las primeras ediciones donde reside la dificultad. Y ahí interviene este volumen. No es completo, no es exhaustivo, pero representa una parte del trabajo ya hecho.
Recopilado por Daniel J H Levack
ISBN 0-934438-34-X y 0-934438-33-1
Underwood/Miller
Traducción simultánea
Dado el interés despertado por este blog en castellano, por parte de quienes no pueden leerlo adecuadamente, acabo de instalar un plugin muy útil, Global Translator, el cual permitirá ver el contenido de esta página en varios idiomas. La traducción corre a cargo de Google, es decir que la calidad final no está nada mal.
Derechos

Al buscar información original sobre la película, es decir, publicaciones de la época de su estreno, libros, objetos, merchandising, lo primero que me llamó la atención es la ausencia casi total de todo ello. Apenas algunos libros oficiales, poquísimos, un portfolio y algún póster. ¿Por qué? Bueno, The Blade Runner Partnership es la responsable de que no exista NADA oficial sobre Blade Runner en años que pasen… Una decisión desacertada, según todo los aficionados que existimos en el mundo.
Con resignación me dediqué a localizar esas pocas piezas existentes. Y se termina rápido:

1. Portfolio oficial de la película, editado por Blue Dolphin.

2. Libro ilustrado, The Illustrated Blade Runner, editado por Blue Dolphin.

3. Otro libro ilustrado, con bocetos, The Blade Runner Sketchbook, editado, curiosamente, por Blue Dolphin.

4. Juego de mesa, de tablero, creado por CPC Games, con apenas una tirada de 100 ejemplares según he podido averiguar. Un juego simple, pero único a su vez.

5. Revista/póster oficial. Nada del otro mundo.

6. Revista souvenir oficial. Otra que tal, pero con profusión de fotos.
Y nada más.
Todo lo demás que existe o exista no lleva el sello oficial de TBRP. O sea, con suerte se pueden enfrentar a problemas legales.
De ahí que no existan réplicas de objetos emblemáticos de la película, miniaturas, juguetes… nada. Todo lo que existe es siempre bajo una pseudolicencia, alegal la mayoría de las veces. Una lástima.
No hay libros de arte de Blade Runner excepto los mencionados, que se quedan un poco lejos de lo que la imagen gráfica y visual de esta obra de arte se merece.
El videojuego para PC fue licenciado por Westwood Studios, y al parecer no hay forma de conseguir que se haga una revisión actual del mismo. De nuevo problemas legales.
Y así sucesivamente, todo lo que se intenta hacer de forma oficial topa con Jorkin y Perenchio. ¿Por qué? ¿Cuestión de dinero? ¿O simplemente política? Política que nadie entiende…. Aún podemos estar contentos de tener un Montaje Final al cabo de 25 años. Parece mentira que de nuevo los problemas legales detuvieran y demoraran el proyecto hasta casi hacer fiasco en el aniversario.
Yo todo esto no lo entiendo. Visto lo hecho en otros casos, de forma inteligentísima, como Star Wars por parte de George Lucas y el merchandising, ¿por qué no hacerlo con Blade Runner? Entiendo que no a la primera de cambio, y más tras el fracaso inicial de la película en los cines (quizás no se entendió a la primera, o quizás es que con tantos cambios de guión -por culpa de los productores en su maoría- el resultado no fue comprendido por el público del 82), puede que la animadversión hacia un producto fallido durara unos años. Pero tras su éxito en vídeo, y su sublimación como película de culto, ¿por qué insistir en retener esos derechos de una forma tan férrea y absurda?
Un misterio sin resolver. ¡Y una limitación que muchos esperan desaparezca junto a los productores! Suena duro, pero… es la pura realidad.
De un vistazo


No hace mucho tiempo, un par de años, tres quizás, mi amigo Jack Moreno nos propuso, a los amigos foreros de Más allá de Orión, publicar alguna foto de nuestras colecciones. Por colección se entendía cualquier cosa: la pelícual en sí, libros, revistas, etc. Quizás incluso algún objeto.
Recuerdo que la iniciativa no tuvo excesivo éxito. Apenas tres o cuatro subimos o enlazamos un par de fotos. Por aquel entonces aproveché para localizar algunas publicaciones que no conocía gracias a esas fotos. Y las mías fueron un par, como éstas, en las que intenté poner “en plano” todo lo que entonces tenía… o casi.
Los libros, alguna película, el juego… no sabía exactamente qué colocar encima de la mesa para poder captar una sola imagen. No pude. Tuve que hacer dos y dejar muchísimas cosas fuera…. Ya tenía alguna pieza rarita, como el televisor Panasonic o los walkies Recon-1, así que me límite al material impreso.
Hoy recuerdo esas fotos con cierto cariño por la ingenuidad del momento. Un coleccionista que se precie no se iba a parar ahí… vamos, al menos yo no. Yo seguí y sigo… hasta el punto que es totalmente imposible pensar en UNA sola foto que abarque todo lo que ahora tengo en mi poder. Quizás en una nave industrial sería posible colocarlo todo a la vista (pienso que sólo las portadas de discos, DVD, cintas y libros ya llenaría en plano completo) para hacer esa foto. Tal como la contraportada de Tubular Bells con todos los instrumentos usados por Mike Olfield, o la de alguno de los discos de Pink Floyd (mi memoria ya no llega a tanto como para recordar el álbum concreto) donde también aparecían sus intrumentos (quizás Ummagumma?). Lo cierto es que una fotografía así sería tan interesante como exponerlo todo. Daría dimensión a esta afición.
Pero hoy día son demasiados los libros, revistas y material que con sólo su cubierta ocuparía cientos de metros cuadradados. Es el momento de renunciar a esa fotografía. A menos que encuentre un sponsor para trasladarlo todo a un campo de fútbol medianito, y hagan la foto con un mini-dirigible! Sería divertido.
Y todo esto ha venido a colación al encontrar esas dos fotos en mi ordenador, mientras revisaba materiales… Como siempre acostumbro a decir, al buscar algo (y más si no es algo concreto) aparecen muchas otras cosas que no tenían que ser buscadas, si no encontradas. Pienso en ese proceso como el de la dekippelización, un bonito palabro conjunción del prefijo “de”, como deshacer, y “kippel” término acuñado por Philip K Dick para designar la decadencia de las cosas y el polvo que dejan tras de sí. Curioso, Kippel es una comuna suiza.
Aniversario

Hace apenas unas semanas se cumplió un año de mi encuentro con Charles de Lauzirika, director y productor. Entre otras cosas, Charles fué el responsable de la edición en DVD, Blue-Ray y HD-DVD de Blade Runner en su Montaje Final. Mucho esfuerzo que mereció la pena.
El caso es que el encuentro se produjo gracias a su buena voluntad, y al coincidir que visitaba Barcelona por asuntos familiares, vacaciones, etc. Apenas un par de horas, pero puras horas Blade Runner!!!! Vaya…. Yo pensé que quizás hablaríamos de más cosas…. que lo hicimos, pero no que podría disfrutar como un mameluco hablando de mi película favorita, con uno de sus artífices (al menos en lo que se refiere a su producción en medios digitales).
Sin entrar en más detalles, ni explicar aspectos que deben quedar en lo personal y privado, poder contarle a alguien como Charles mi proyecto de libro, mi afición por esta película, mostrarle algunos bocetos y fotografías de mi colección, ya fué todo un éxito y experiencia únicos. Apenas en los últimos minutos, tomando un café en Diagonal Mar (después de un suculento entrecote) me atreví a pedirle un par de autógrafos. Él se sintió “embarrased” pero lo hizo encantado. Supongo que cuando trabajas en algo que se convierte en rutina normal, que alguien lo aprecie como si fuera magia tiene que ser difícil de asumir. Pero chico, si trabajas en el mundo del cine, ¡eso pasa! Y yo al menos no tengo la oportunidad de hablar con gente de Hollywood todos los días, y menos en mi casa. Dos firmas que guardo como tesoritos, por supuesto.

Un par de fotos (reconozco que ese día estaba yo poco “arreglado”, jajajaja!) y nos despedimos hasta… cuando sea. Espero que no pasen muchos años… Quizás el 30º aniversario sea motivo para que Charles vuelva por aquí. O el Festival de Sitges, o sabe nadie…
Resumiendo, un punto de inflexión entre el antes y el después de un coleccionista. Y hoy tenía ganas de contar algo sobre el particular, ¡qué caray!
Oir y escuchar

La banda sonora de Vangelis es sencillamente genial. Pasan los años y sigue ahí, con su atmósfera única. A pesar de los intentos de nuevas versiones y antologías, el original perdura y mejora, si cabe, con el paso del tiempo. Y ¿por qué todo esto? Hoy toca hablar de sonidos, de oir, de escuchar, de tener esa sensación de estar viviendo dentro de la película, allá donde nos encontremos.
Paso horas en el coche, así que lo suyo sería escuchar a Vangelis en él. Lo hago, claro que sí, pero todavía hay algo mejor. Escuchar la película. Literalmente. Hace tiempo que aprendí a convertir el sonido de cualquier película a formato MP3 (sí, MP3 es un formato, no es un aparato ni nada más que eso, un formato…). Gracias a ello puedo disfrutar de todo el sonido completo con sus diálogos mientras voy de aquí para allá. Muchos os preguntaréis qué gracia tiene escuchar una película sin verla. Pues… ¡mucha! Cuando no hay diálogos, hay música, y cuando no hay música, hay sonidos de fondo, ambiente, voces a lo lejos que dicen pero no se les oye apenas… muchos detalles que sólo pueden ser captados así, escuchando la película, sin la distorsión de la imagen. Sólo sonido. Hay que oir, escuchar, interpretar y enconrar esos detalles. Algunos realmente aportan información que de otro modo se pierde. ¿Qué detalles? Ya los iré revelando. Algunos son nímios, como pequeñas diferencias de doblaje entre idiomas. Otros, manifiestan diferencias de criterio en la dicción de los propios actores (y no hablo del doblaje, si no de los actores originales). A veces captas conversaciones de fondo que apenas tienen nada que ver con lo que ocurre, ni siquiera con la época o el escenario. Y así… hay que dejar que la música no ofusque esos detalles. Hay que saber sintonizar la pista que nos interesa, y escuchar…
Dadle una oportunidad a la película sonora. La obra de Vangelis es sin duda una obra maestra, pero escucha la película, y te darás cuenta de lo que Ridley Scott llegó a poner en ella.
Otro día hablamos de los bootlegs. Entre ellos hay alguno que vale la pena tener en cuenta cuando quieres oir todo lo que escuchas…
Exposición

Llevo días, semanas, meses… pensando en ello. Crear un exposición, exponer, ir a una exposición… y me encuentro con el primer problema. Clasificarlo todo, tenerlo todo catalogado, etiquetado, marcado. Decidir qué puede ir a una exposición y qué no. Qué puede ser interesante y qué no. No creo que todo lo que he recopilado durante más de 10 años sea tan genial para todos.
Una exposición. Suena bien, elegante, profesional…. SERIO! Esto último es lo que más me gusta, pensar seriamente en una colección expuesta. No en una obsesión, una rareza, una excentricidad, si no en algo realmente serio. Ver cómo crece una colección es divertido, interesante, entretenido, pero verla toda ella expuesta tiene que ser sublime. Y más por cuanto alguien quiera visitarla, deleitarse con lo que encuentre, quizás incluso interesarse por tal o cual pieza, sea leyendo la información adjunta o preguntando directamente a quien expone.
Exposición. Un punto y aparte en una afición, en una locura, en una obsesión. En una dedicación casi extrema de años y años. El resultado de búsquedas incansables, de costes a veces prohibitivos. Todos los obstáculos son pocos. Se sigue adelante, a pesar de todo. Se aprende a buscar, localizar, negociar, financiar, conservar, a tener paciencia, a dejar pasar oportunidades hasta que vuelvan a aparecer… El conjunto es más que un montón de piezas en una estantería o en un museo. Ahí está su grandeza, su recompensa. Y exponerlo es un premio. Un lujo.
Otra más

Pues sí. Otra página más sobre Blade Runner.
Esta totalmente en castellano. Para versiones bilingües y anglófonas ya tengo My Blade Runner y The Lost Files. Aqui sólo escribiré en castellano, y seguramente en muchas ocasiones los contenidos serán únicos y exclusivos. Otras no, estarán compartidos con las páginas citadas. En todo caso, Blade Runner .es es un experimento y como tal hay que tomarlo. El contenido principal se encuentra en My Blade Runner y así seguirá.
Digamos que ésta es una página para público español e hispano al 100%, nada más.

