

No hace mucho tiempo, un par de años, tres quizás, mi amigo Jack Moreno nos propuso, a los amigos foreros de Más allá de Orión, publicar alguna foto de nuestras colecciones. Por colección se entendía cualquier cosa: la pelícual en sí, libros, revistas, etc. Quizás incluso algún objeto.
Recuerdo que la iniciativa no tuvo excesivo éxito. Apenas tres o cuatro subimos o enlazamos un par de fotos. Por aquel entonces aproveché para localizar algunas publicaciones que no conocía gracias a esas fotos. Y las mías fueron un par, como éstas, en las que intenté poner “en plano” todo lo que entonces tenía… o casi.
Los libros, alguna película, el juego… no sabía exactamente qué colocar encima de la mesa para poder captar una sola imagen. No pude. Tuve que hacer dos y dejar muchísimas cosas fuera…. Ya tenía alguna pieza rarita, como el televisor Panasonic o los walkies Recon-1, así que me límite al material impreso.
Hoy recuerdo esas fotos con cierto cariño por la ingenuidad del momento. Un coleccionista que se precie no se iba a parar ahí… vamos, al menos yo no. Yo seguí y sigo… hasta el punto que es totalmente imposible pensar en UNA sola foto que abarque todo lo que ahora tengo en mi poder. Quizás en una nave industrial sería posible colocarlo todo a la vista (pienso que sólo las portadas de discos, DVD, cintas y libros ya llenaría en plano completo) para hacer esa foto. Tal como la contraportada de Tubular Bells con todos los instrumentos usados por Mike Olfield, o la de alguno de los discos de Pink Floyd (mi memoria ya no llega a tanto como para recordar el álbum concreto) donde también aparecían sus intrumentos (quizás Ummagumma?). Lo cierto es que una fotografía así sería tan interesante como exponerlo todo. Daría dimensión a esta afición.
Pero hoy día son demasiados los libros, revistas y material que con sólo su cubierta ocuparía cientos de metros cuadradados. Es el momento de renunciar a esa fotografía. A menos que encuentre un sponsor para trasladarlo todo a un campo de fútbol medianito, y hagan la foto con un mini-dirigible! Sería divertido.
Y todo esto ha venido a colación al encontrar esas dos fotos en mi ordenador, mientras revisaba materiales… Como siempre acostumbro a decir, al buscar algo (y más si no es algo concreto) aparecen muchas otras cosas que no tenían que ser buscadas, si no encontradas. Pienso en ese proceso como el de la dekippelización, un bonito palabro conjunción del prefijo “de”, como deshacer, y “kippel” término acuñado por Philip K Dick para designar la decadencia de las cosas y el polvo que dejan tras de sí. Curioso, Kippel es una comuna suiza.
Recent Comments